Tendemos a recordar a las personas que han pasado por nuestros labios en virtud de lo que fue, o al menos eso suele ser en la mayoría de los casos. Esta sensación suele ser especialmente intensa cuando la soledad congela el lecho o cuando la compañera repite unos pasos de baile, ya de sobra conocidos, ya tristemente aprendidos. El caso es que ,en ocasiones, nos da por mirar atrás y analizar con perspectiva esa fuente de suspiros, o esos agujeros negros en la memoria de nuestra alma, y nos encontramos que el origen de la sonrisa tonta, o del velo que nubla nuestra mirada suele ser algo tan efímero como el último adiós.
La memoria la copa lo vivido, los instantes que dejan su impronta en las diferentes capas de nuestro corazón, la cálida humedad de su sexo que fue bálsamo de todas las pasiones encendidas y refugio de muchas noches en vela, la presión de su cuerpo contra las paredes de espacio compartido y la frontera invisible que delimitaba el más alla del nosotros...Sin embargo, siempre queda un espacio en blanco, una niebla que salta directamente hasta el eterno minuto sin ella; a las conversaciones automáticas; a la aguja que ensarta certeramente nuestra entraña. Lo que media entre un campo y otro es ese adiós y la forma que adopta. Bien es cierto que los finales son siempre y simplemente eso, finales, cierres de ciclo, tapas que se cierran o cualquier eufemismo que se quiera emplear en el diagnóstico, pero lo curioso es que, sorprendentemente, la forma, aqui, importa.
A lo largo de mi vida he probado algún que otro final, quizás he sido el peor de los amantes, el más cobarde de los dos o el más tonto, pero ostento el dudoso gusto de haber sido dejado en muuuuchas más ocasiones de las que yo lo he hecho, y viendo las cosas ahora, con mis treinta y tres años de furia me invita a reflexionar sobre el bouquet del abandono.
Como dice aquel "sin ánimo de ser exhaustivos" realizar una taxonomía de las rupturas es dificil,uno se pierde en los inevitables matices, con lo que como antes dije emplearé el sentido del gusto para clasificarlas de alguna forma. Así tendríamos dulces, ácidas, saladas y amargas.
Comenzando por las dulces, serían aquellas tan raras de encontrar en las que ambos simulan estar de acuerdo y resulta creible durante y después; aquellas en las que la amistad, el respeto; la admiración por la otra persona y el reconocimiento interno de que más allá de la certeza de que no te quiere, en el sentido biblico del término, es tan importante en tu existencia y tan difícil de encontrar algo similar que te prohibes perder esa presencia. Son las menos, duelen mucho o quizás nada(igual es cierto que dos se desenamoran al unísono), y precisan de un periodo de distancia, corta o media, para evitar confusiones. En un enorme porcentaje de los casos, pasado el tiempo alguien falla y extraña...
Las ácidas serían fruto de infidelidades. Poco se puede añadir, quizás que todo se invierte en tu interior, la fortaleza es debilidad, la seguridad es miedo, la certeza-mentira, la vida-muerte...
Las saladas serían las que son el colofón de un sinfin de heridas inflingidas por ambas partes, donde hace tiempo se perdió el manual de reglas y casi todo vale. Son el murmullo incisivo y constante a base de la lectura monotónica del corolario de reproches; del triunfo del error sobre la virtud; la losa del hartazgo vendida en paquetes de a tonelada diaria; La violencia verbal como ventana abierta de lo más oscuro de nosotros mismos; la perdida mas absoluta del horizonte del respeto hacia otra persona envuelta en el mantón del "porque te quiero". Largas; agónicas; prueba de resistencia que se lleva a cabo por no reconocer, en medio de la ceguera de los que se odian, que la única solución es el "hasta nunca" y el "ojala esto no hubiera pasado". Frecuentes, terribles y el mayor veneno del corazón.
Las amargas serían las que no obtienen respuesta a la más sencilla y la vez más compleja de las preguntas: ¿por qué?. Son sinónimo de soledad al instante, son desgarro del alma durante cada eterno segundo que te precipita al abismo de la desesperanza. Resultan ser el mayor de los castigos ya que te empujan a un olvido forzoso y forzado, repleto de dudas y de incógnitas a las que te empeñas en poner finales para poder archivarlas de alguna forma, contradiciendo la anterior,contraviniendo tu espíritu que aún ama. Nadas entre los extremos ahogándote en todo el océano intermedio, a pie entre la idealización de tu mayor espina y el odio prescrito para estos casos por todos los que te ven morir un poco más. Las incognitas que se dejan en el alma son a veces la puerta hacia la locura, y de todas las despedidas ha sido para mi la peor ya que uno de los dos decide un buen día y sin preaviso que no te mereces ni la mirada del adiós, simplemente porque le resulta más cómodo así.
jueves, mayo 29, 2008
martes, mayo 27, 2008
Escapadita
Hoy iba a escribir sobre los balcones; sobre las ventanas de Madrid en primavera; sore el desencuentro; sobre ti que lo sabes; sobre mi sombra en el mar; pero alguien a quien siempre he admirado y con quien pocas veces he hablado de algo serio, me ha mandado un mail que francamente me ha hecho cambiar estas lineas. No es nada especial, ni siquiera personalizado y me apuesto un brazo a que ni siquiera sabrá que hoy me ha hecho sonreir el alma. Pero hoy tuve diez segundos en otro lugar, en medio de ese campo de sueños que dibujamos entre las estrellas alguna noche de verano, cuando aún nuestra inocencia alimentaba nuestras miradas y el futuro era un vergel que recolectar, cuando ella era el amor platónico de mi mejor amigo en un pequeño pueblo de tierra de campos. Diez segundos en los que las ganas de ser más allá de la placa que adorna mi despacho, hervían en mis venas. Así que hoy, le dedico estas líneas a ella que tiene nombre de canción, a sabiendas de que si hablamos de nuevo, seguro que menos de esto saldrán todos los temas del mundo.
martes, mayo 20, 2008
Morfeo
Ayer tuve un sueño extraño, me despertaba, como cada día, apagaba el despertador me deslizaba de la cama lentamente para garantizar unos minutos de sueño a mi pareja, toda la ceremonia de la rutina de cada día se cumplía aunque a gran velocidad, como si lo pasaras en un video en "Fast forward", y así , acelerado, pasaba el resto del día: mi trabajo; las llamadas de clientes, de proveedores; de los jefes; el almuerzo de trabajo; todo pasaba por delante mia en un instante, bueno todo menos sus buenos días; el revuelo de las mariposas en la jaula de mi vientre; los tres minutos de canción de no se quién y que hicieron brotar media lágrima de mis cansados ojos; el primer sorbo de vino que despertó todos los rincones de mi paladar; la contemplación de ese cuadro, que desde hace años no hace más que recordarme a mi infancia; ese minuto que le robé a mi agenda para mirar como por encima de las copas de los árboles, el mar dibujaba una linea perfecta cerca del infinito y a medio camino de mi destino;...
Esos momentos se entrecruzaban con un sinfin de imágenes desenfrenadas que mantenían un escrupuloso orden a la hora de conformar mi dia, caían suavemente en mi subconsciente, como una lluvia de plumas, meciendo mi alma como las aguas de un lago a la barca que se deja llevar por los elementos que se reunen a descansar en el crepúsculo de un día de verano. Así volvía a repetirse el proceso, aunque en esta segunda vez, me abandoné hasta la llegada de "mis momentos", y cuando llegaban concentraba todas mis fuerzas en que el sueño me diese medio segundo más, para poder saborear los matices con mayor intensidad, para zambullirme en sus secretos; para grabar sus sensaciones en mi espíritu. No lo conseguí, pero los momentos seguían apareciendo entre el frenesí de horas convertidas en segundos, como un oasis en medio del desierto.
Nada era extraordinario en si mismo, eran fragmentos que perfectamente reconocía, que formaban parte de mi realidad cotidiana, lo único que, en el sueño, se habían invertido los papeles lo accesorio se había convertido en principal y viceversa. Lo "peor" de todo ello, es que estaba disfrutando del viaje alternativo por mis "hoy".
Y así sonó el despertador y era mañana, y me deslicé de la cama lentamente; fui al baño y al alzar la vista estaba yo, una sonrisa y las ganas de volver a pasar por aquel cuadro....
Esos momentos se entrecruzaban con un sinfin de imágenes desenfrenadas que mantenían un escrupuloso orden a la hora de conformar mi dia, caían suavemente en mi subconsciente, como una lluvia de plumas, meciendo mi alma como las aguas de un lago a la barca que se deja llevar por los elementos que se reunen a descansar en el crepúsculo de un día de verano. Así volvía a repetirse el proceso, aunque en esta segunda vez, me abandoné hasta la llegada de "mis momentos", y cuando llegaban concentraba todas mis fuerzas en que el sueño me diese medio segundo más, para poder saborear los matices con mayor intensidad, para zambullirme en sus secretos; para grabar sus sensaciones en mi espíritu. No lo conseguí, pero los momentos seguían apareciendo entre el frenesí de horas convertidas en segundos, como un oasis en medio del desierto.
Nada era extraordinario en si mismo, eran fragmentos que perfectamente reconocía, que formaban parte de mi realidad cotidiana, lo único que, en el sueño, se habían invertido los papeles lo accesorio se había convertido en principal y viceversa. Lo "peor" de todo ello, es que estaba disfrutando del viaje alternativo por mis "hoy".
Y así sonó el despertador y era mañana, y me deslicé de la cama lentamente; fui al baño y al alzar la vista estaba yo, una sonrisa y las ganas de volver a pasar por aquel cuadro....
sábado, mayo 10, 2008
Dos poesías cantadas para sanar las cicatrices del alma
Siempre en la mochila se llevan remedios contra la soledad; esperanzas enlatadas; antifaces de "hastaluego" para los adioses; pálpitos sin nombre pero con su aroma; sonrisas de pega; lágrimas de cristal; mariposas de papel; puntos suspensivos...
jueves, mayo 08, 2008
martes, mayo 06, 2008
domingo, mayo 04, 2008
EPICENTRO
Hace unas semanas estaba hablando con un buen amigo que está pasando por un momento complicado. Tras varias horas de charla buscamos, de forma conjunta, encontrar una serie de conclusiones con carácter previo que nos permitiesen acotar la situación para poder dirigir los pasos hacia una salida. Lo sorprendente es que, de las cinco ideas que delimitamos, cuatro traían causa directa en el entorno: La presión que ejercen los demás; el tiempo, o más en concreto la ausencia del mismo; la falta de recursos económicos (añadamos personales); la quiebra de sus anhelos y esperanzas (por factores externos). En definitiva el factor situacional o como en gramática española se denomina, el complemento circunstancial, viene a ser el principal obstáculo y el mayor lastre del ser humano, en un alto numero de casos, para su desarrollo personal.
Casi con carácter inconsciente y a la luz de sus conclusiones, le formule una elemental pregunta “¿Y tú dónde te sitúas?”. Su respuesta: “en el medio de todo”. Bien podíamos dar por concluido el ejemplo, para extrapolarlo a infinidad de situaciones en las que uno toma consciencia de uno mismo como el epicentro inerte de una vida que va estrechando el cerco hasta el límite mismo de nuestra piel, oprimiéndonos hasta el punto de la crisis personal. Es en ese instante cuando dar entrada a dos factores clave puede abrir las puertas a esa ansiada respuesta que nosotros, de manera inconsciente, esperamos venga de ese entorno, a priori, hostil: las opciones y el más importante de todos nuestros recursos, uno mismo.
Claramente resulta un cambio radical de mentalidad que ciertamente comporta alguna baja o sacrificio (En ocasiones decantarse por una opción cierra la posibilidad de otras, pero al tiempo abre nuevas vías), sin embargo la recompensa más inmediata es la visión diferente de la realidad, como un conjunto de elementos objetivos, aleatorios y abiertos que en el peor de los casos siempre nos va a plantear más de una opción a la hora de enfrentarla, o si se quiere, al momento de aprovecharla.
Con la inclusión de estos dos factores se rompe la visión unívoca de las situaciones y la colocación de la piedra de toque de nuestro pensamiento lo que nos permitirá pasar del rol de secundario dentro de nuestra vida a ser guionistas, directores y actores de nuestra propia existencia. Se trata del aprendizaje de una lección que nos va a ser muy útil para el resto de nuestras vidas y que comienza en ese punto en el que uno se pregunta “¿Qué pasaría si yo…”?
Casi con carácter inconsciente y a la luz de sus conclusiones, le formule una elemental pregunta “¿Y tú dónde te sitúas?”. Su respuesta: “en el medio de todo”. Bien podíamos dar por concluido el ejemplo, para extrapolarlo a infinidad de situaciones en las que uno toma consciencia de uno mismo como el epicentro inerte de una vida que va estrechando el cerco hasta el límite mismo de nuestra piel, oprimiéndonos hasta el punto de la crisis personal. Es en ese instante cuando dar entrada a dos factores clave puede abrir las puertas a esa ansiada respuesta que nosotros, de manera inconsciente, esperamos venga de ese entorno, a priori, hostil: las opciones y el más importante de todos nuestros recursos, uno mismo.
Claramente resulta un cambio radical de mentalidad que ciertamente comporta alguna baja o sacrificio (En ocasiones decantarse por una opción cierra la posibilidad de otras, pero al tiempo abre nuevas vías), sin embargo la recompensa más inmediata es la visión diferente de la realidad, como un conjunto de elementos objetivos, aleatorios y abiertos que en el peor de los casos siempre nos va a plantear más de una opción a la hora de enfrentarla, o si se quiere, al momento de aprovecharla.
Con la inclusión de estos dos factores se rompe la visión unívoca de las situaciones y la colocación de la piedra de toque de nuestro pensamiento lo que nos permitirá pasar del rol de secundario dentro de nuestra vida a ser guionistas, directores y actores de nuestra propia existencia. Se trata del aprendizaje de una lección que nos va a ser muy útil para el resto de nuestras vidas y que comienza en ese punto en el que uno se pregunta “¿Qué pasaría si yo…”?
viernes, mayo 02, 2008
Espejos
Fijo la mirada en la gente y en ocasiones adivino lo que esconden tras los párpados, lo que alberga el deseo que anida en los rincones más oscuros de su ser; la respuesta que palpita tras sus intenciones. Mi mirada es como si se proyectase a través de ellos, traspasando sus barreras y dejando la verdad desnuda..."Son gente" pienso, y descarto automáticamente el universo de posibilidades que cada uno de ellos representan como seres humanos que son, y casi siempre, esta autoridad, o si se prefiere, este poder de cribar, discriminar, excluir entre quienes entran o salen de mi vida, se basa en un sutil detalle, las mas de las veces, intangible. Suena mal, y probablemente sea en realidad peor, sin embargo nunca, en mis treinta y tres años de existencia he sentido el más minimo pudor o remordimiento por esta selección discreccional, al contrario, miro hacia atrás con los ojos de mi alma, y no encuentro un espiritu que sobre o que no encaje entre los renglones de mi historia. Eso me hace sentir bien, y refuerza la certeza de que las almas complementarias tienden a atraerse, a reencontrarse vida tras vida.
Dentro de "mi vida a través de sus nombres" hay espejos de mi alma, sujetos que me conocen sin saber siquiera mi segundo apellido, que pronuncian la palabra que mi boca no encuentra, o reproducen el gesto que mi dolor oculta. Son personas especiales que te hacen sentir que en otro momento fueron tú, que llevan cosida a los talones la sombra de tus pasos de ayer y que en el semblante de todas acciones, aciertas a descubrir las razones que tú esgrimirias, los silencios que casi siempre colacarías, los puntos suspensivos que abandonarías... Son pocos los ejemplos, y se caen los dedos de una mano al contarlos, pero esos reflejos de mi esencia son sin duda la mejor tabla de aprendizaje de uno mismo y la mayor herida abierta de mi existencia. Solo espero que sigan ahi cuando venga a visitarnos la hermana ausencia; cuando el viento helado de la soledad toque en el alfeizar de mi ventana y el otoño de la cotidaneidad oculte el sendero que me lleva a ellos, mientras tanto, a vosotros, a esos pocos, a ti, te avanzo lo que cada palpito de mi corazón reproduce cuando tu pasas por su puerta: gracias por encontrarnos
Dentro de "mi vida a través de sus nombres" hay espejos de mi alma, sujetos que me conocen sin saber siquiera mi segundo apellido, que pronuncian la palabra que mi boca no encuentra, o reproducen el gesto que mi dolor oculta. Son personas especiales que te hacen sentir que en otro momento fueron tú, que llevan cosida a los talones la sombra de tus pasos de ayer y que en el semblante de todas acciones, aciertas a descubrir las razones que tú esgrimirias, los silencios que casi siempre colacarías, los puntos suspensivos que abandonarías... Son pocos los ejemplos, y se caen los dedos de una mano al contarlos, pero esos reflejos de mi esencia son sin duda la mejor tabla de aprendizaje de uno mismo y la mayor herida abierta de mi existencia. Solo espero que sigan ahi cuando venga a visitarnos la hermana ausencia; cuando el viento helado de la soledad toque en el alfeizar de mi ventana y el otoño de la cotidaneidad oculte el sendero que me lleva a ellos, mientras tanto, a vosotros, a esos pocos, a ti, te avanzo lo que cada palpito de mi corazón reproduce cuando tu pasas por su puerta: gracias por encontrarnos
sábado, abril 05, 2008
Ira
Hay dias en los que las circunstancias se juntan oprimiendote contra las paredes de los segundos hasta que te exprimen hasta la última gota de alegría, dejandote como cascarón vacio al antojo de los caprichos de aquellos que tienes más cerca. Hoy es uno de esos dias, hoy odié cada fracción de mi ser por ser cobarde, por haberme perdido el respeto, por no encontrarme ni en mi sombra, por bloquear en mis labios el grito de mi alma encerrada. No se en que punto me olvidé de mi mismo, y ahora me importa una mierda, el caso es que soy el recipiente rebosante de rabia, el pulmón de la ira, el aliento de la insatisfacción, de alguien que una vez fue.
Hoy vomito desprecio, inflinjo daño con cada mirada, y aprieto los puños hasta que se abran las palmas de las manos, para escribir con sangre en el libro de mi vida que este 5 no puede olvidarse.
Hoy vomito desprecio, inflinjo daño con cada mirada, y aprieto los puños hasta que se abran las palmas de las manos, para escribir con sangre en el libro de mi vida que este 5 no puede olvidarse.
viernes, abril 04, 2008
Sin sentido
Jugamos al escondite con nuestros pensamientos dejando al descubierto pequeños detalles que de forma inconexa construyen una imagen distorsionada de lo que en realidad son. Creamos artefactos hechos de palabras a los que dotamos de vida a golpe de profundos suspiros, y confiamos en que cuando remonten el vuelo, nadie descubra que son ficciones, que a veces son torpes reflejos de un alma que grita y a la que le pintamos con carmin una sonrisa a lo largo de su lamento. Nos divierte engañarnos confundiendo nuestra alegría con soledades malparidas rodeadas de rostros que al sentir la tristeza se "pierden como lágrimas en la lluvia". Y seguimos completando nuestros días con encargos cotidianos que nos apartan de ese palpito que suele recordarnos quienes eramos hace muchos ayeres, cuando nos proponíamos que todo quedase por delante, cuando la vida era un libro de páginas vacias que algún día comenzaríamos con un "erase una vez...", cuando el yo de dentro y su imagen externa aún podían mirarse a los ojos y reconocerse desde la mañana hasta el alba de un nuevo día.
La vida nos cambia, las excusas disimulan los borrones y mientras el timón suelto del bajel que porta nuestros sueños se mece a la deriva a merced de los golpes de mar de la rutina.
La vida nos cambia, las excusas disimulan los borrones y mientras el timón suelto del bajel que porta nuestros sueños se mece a la deriva a merced de los golpes de mar de la rutina.
viernes, marzo 28, 2008
Su visita cotidiana
Y los párpados aún guardan su reflejo, manteniendome en perpetua vigila, en su continua presencia. Y sueño despierto con los centímentros que separan mi ansia de su cálido aliento, mientras recorro, una y otra vez, con el corazón en riesgo de desplome, todos y cada uno de los segundos que pasé con ella. Y la realidad se torna eterna, y la distancia abismo, cuando aún susurro su nombre.
Ahora que mis manos se muestran serenas, les pregunto por la caricia que esconden, por cada uno de los pliegues de su piel, por la sensación de su cuerpo estremecido al paso de mi deseo concentrado en la punta de mis dedos... Y mis manos responden con frio, sugiriendome que la única llama que avivaría su tacto está "tan lejos y a la vez tan cerca", como provocando desafiar la ley que ambos nos propusimos respetar, la única que confiamos necesaria: el deseo del otro...
Hoy no puede ser, pero hay mañanas, y siempre está, desde entonces, a mi lado y dentro de mi.
Ahora que mis manos se muestran serenas, les pregunto por la caricia que esconden, por cada uno de los pliegues de su piel, por la sensación de su cuerpo estremecido al paso de mi deseo concentrado en la punta de mis dedos... Y mis manos responden con frio, sugiriendome que la única llama que avivaría su tacto está "tan lejos y a la vez tan cerca", como provocando desafiar la ley que ambos nos propusimos respetar, la única que confiamos necesaria: el deseo del otro...
Hoy no puede ser, pero hay mañanas, y siempre está, desde entonces, a mi lado y dentro de mi.
martes, marzo 25, 2008
Retales
Caminar por la fina linea divisoria que separa las pasiones, tropezando en los latidos que te lanzan a escasos centimetros de sus labios y de la tentación carnal que sugieren las musas que la dibujan en tu deseo. Levantarte con las ganas cansadas, buscando la inspiración en la columna del debe, en la promesa de que mañana será mucho mejor, mientras las agujas de la conciencia recorren con punzadas el derrotado sentido común. Mientras, cada día, sus palabras rebasan el significado que encierran y compran boletos a ese lugar en el corazón donde todo queda, donde todo quema.
El peligro latente de dos almas que se reconocen tras varias vidas intermedias, que se encuentran en el último lugar que soñaron, y que viven los instantes bajo la permanente amenaza, para nuestra ordenada existencia, de un abrazo ; saboreando la insoportable transcendencia de un solo roce; colocandole las riendas y bocado a nuestras miradas para contener la busqueda de lo que anida tras las pupilas; en definitiva jugando estar demasiado cerca pero no del todo, sintiendo como trona el corazón; como se incendian las yemas de los dedos; como se apaga la realidad más allá de nuestros cuerpos; abriendo los puntos suspensivos entre los que viven los amantes...
El peligro latente de dos almas que se reconocen tras varias vidas intermedias, que se encuentran en el último lugar que soñaron, y que viven los instantes bajo la permanente amenaza, para nuestra ordenada existencia, de un abrazo ; saboreando la insoportable transcendencia de un solo roce; colocandole las riendas y bocado a nuestras miradas para contener la busqueda de lo que anida tras las pupilas; en definitiva jugando estar demasiado cerca pero no del todo, sintiendo como trona el corazón; como se incendian las yemas de los dedos; como se apaga la realidad más allá de nuestros cuerpos; abriendo los puntos suspensivos entre los que viven los amantes...
viernes, marzo 21, 2008
Voces de ayer IV: Onanismo mental

La suma de los muchos minutos que desgranan nuestra existencia, nos hace que a veces nos pase desapercibido el instante que más vale, el segundo perpetuo de calidad, el momento retratado en el altar de nuestros recuerdos, aquel que iluminará nuestros ojos, cuando fugaz y despistado cruce nuestra vigilia.
Uno de esos fragmentos es el punto y seguido que antecede al primer beso, porque hay que aclarar que siempre, cada labio que acaricias guarda ese desliz de memoria para otorgar ese privilegio a la nueva boca que recibe. ..Las palabras caen suavemente en el alma, y esa voz, que tanto has oido ya no suena como ayer, y pasa, sin quererlo, a susurrar a nuestro espirítu la orden de desarmar el lenguaje hablado, de sentir la cadencia, de unir los espacios con suspiros. El corazón comienza un trote pesado, que enciende nuestras mejillas e ilumina la mirada con un velo de diamante líquido que sirve de prisma para obviar todo menos sus pupilas. De repente, hace una eternidad que nada a nuestro alrededor parece existir, solo hay un espacio compartido por las únicas personas que pueden encajar en él, que realmente logran completarlo hasta rebosarlo. El silencio pide permiso para quedarse y se acomoda sutilmente entre los cuerpos dándonos la espalda, cuidandose con el gesto de no interrumpir el momento ni violentar la escena. La razón o bien se fue de paseo o es amordazada por las ganas que en genérico aparecen y gritan cada vez con más fuerza. Quietud...Tormenta de latidos,torrente de sensaciones.La punzante sensación de que desde ese momento las cosas pasaran a ser simplemente distintas, y el sordo tronar del deseo que amortigua cualquier atisbo de arrepentemiento.
Lo que sigue es, en resumidas cuentas, lo que todos sabemos y nadie descifra...
Uno de esos fragmentos es el punto y seguido que antecede al primer beso, porque hay que aclarar que siempre, cada labio que acaricias guarda ese desliz de memoria para otorgar ese privilegio a la nueva boca que recibe. ..Las palabras caen suavemente en el alma, y esa voz, que tanto has oido ya no suena como ayer, y pasa, sin quererlo, a susurrar a nuestro espirítu la orden de desarmar el lenguaje hablado, de sentir la cadencia, de unir los espacios con suspiros. El corazón comienza un trote pesado, que enciende nuestras mejillas e ilumina la mirada con un velo de diamante líquido que sirve de prisma para obviar todo menos sus pupilas. De repente, hace una eternidad que nada a nuestro alrededor parece existir, solo hay un espacio compartido por las únicas personas que pueden encajar en él, que realmente logran completarlo hasta rebosarlo. El silencio pide permiso para quedarse y se acomoda sutilmente entre los cuerpos dándonos la espalda, cuidandose con el gesto de no interrumpir el momento ni violentar la escena. La razón o bien se fue de paseo o es amordazada por las ganas que en genérico aparecen y gritan cada vez con más fuerza. Quietud...Tormenta de latidos,torrente de sensaciones.La punzante sensación de que desde ese momento las cosas pasaran a ser simplemente distintas, y el sordo tronar del deseo que amortigua cualquier atisbo de arrepentemiento.
Lo que sigue es, en resumidas cuentas, lo que todos sabemos y nadie descifra...
jueves, marzo 20, 2008
Voces de ayer III: Distancia
A veces la distancia separa, pero no de esa forma que se puede medir con regla o con minutos, separa los espíritus. Les hace descreer, perder la fe en lo que no ven, en lo que no abrazan, en el que no consuela con sus caricias, o te acompaña con la mirada cada mañana desde el otro lado de la cama. Te hace renegar del turbio dios de la amistad, del frágil vinculo del amor, y te invita a confiar tu alma herida a las terrenales sensaciones del desespero, la razón y la soledad.
La distancia envenena, si, pero no con arsénico, láudano o morfina, emponzoña el alma con mentiras a medias, con verdades de saldo, con sentimientos de culpa, con agónico silencio, llevando la razón del sentimiento, si es que existe alguna, a ese segundo plano que se encuentra a la sombra del dolor.
La distancia olvida, pero no como el nombre de aquel payaso de circo que tanta gracia nos hizo cuando niños y que hoy no conseguimos recordar. Condena al exilio perpetuo de los recuerdos proscritos; entierra, bajo paletadas de pedazos de presente, los sueños que aún nos miran preguntandonos "¿por qué?". Olvida que el olvido es el infierno de los que aman, olvida que olvidé un día decirte que te quería, olvida la distancia que todavía....
La distancia envenena, si, pero no con arsénico, láudano o morfina, emponzoña el alma con mentiras a medias, con verdades de saldo, con sentimientos de culpa, con agónico silencio, llevando la razón del sentimiento, si es que existe alguna, a ese segundo plano que se encuentra a la sombra del dolor.
La distancia olvida, pero no como el nombre de aquel payaso de circo que tanta gracia nos hizo cuando niños y que hoy no conseguimos recordar. Condena al exilio perpetuo de los recuerdos proscritos; entierra, bajo paletadas de pedazos de presente, los sueños que aún nos miran preguntandonos "¿por qué?". Olvida que el olvido es el infierno de los que aman, olvida que olvidé un día decirte que te quería, olvida la distancia que todavía....
miércoles, marzo 19, 2008
Un instante
"Mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos."
(Mario Benedetti)
Recurrimos a la pantomima y a la representación de nuestros miedos, anhelos y verguenzas (según se tercie) para dibujar, en la mente del otro, figuras de humo con nombre propio y nº de DNI. Echamos a volar "pajaros de barro" y en la cima de nuestra montaña nos proclamamos reyes del segundo que nos deja; bregadores de espiritu combativo; aguerridos recortadores de los pitones de nuestra realidad...PERO a veces hay instantes, en los que ese yo que se esconde tras la mirada, escapa de los confines de nuestras defensas, y en silencio, se desliza para acariciar con suave gesto los labios que abrieron brecha en las paredes de nuestra recia fachada. Estos momentos escapan del tiempo, transcienden a la medición, y perduran en nuestra alma como muescas en las que brota siempre la flor más bella.
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos."
(Mario Benedetti)
Recurrimos a la pantomima y a la representación de nuestros miedos, anhelos y verguenzas (según se tercie) para dibujar, en la mente del otro, figuras de humo con nombre propio y nº de DNI. Echamos a volar "pajaros de barro" y en la cima de nuestra montaña nos proclamamos reyes del segundo que nos deja; bregadores de espiritu combativo; aguerridos recortadores de los pitones de nuestra realidad...PERO a veces hay instantes, en los que ese yo que se esconde tras la mirada, escapa de los confines de nuestras defensas, y en silencio, se desliza para acariciar con suave gesto los labios que abrieron brecha en las paredes de nuestra recia fachada. Estos momentos escapan del tiempo, transcienden a la medición, y perduran en nuestra alma como muescas en las que brota siempre la flor más bella.
Voces de ayer II: Lo peor del amor
"Lo peor del amor cuando termina, son las habitaciones ventiladas...."reza el soneto que desgarra la frágil estabilidad emocional en la que descansa el hoy, en una inopia auto impuesta para poder salir adelante, apoyandose en los brillantes bastones de proclamas bien sonantes en pro de una libertad que no desea en el fondo pero que es lo que, por ahora, toca vivir.
Lo peor del amor, es sin duda el cartel de "no hay billetes", que cuelga de algún que otro corazón en invierno perpetuo. Esa contrariedad que nunca nos sorprende, la que solamente se limita a confirmar nuestros pálpitos, la que no se combate, la que aplasta con silencio la ilusión temprana. Aquellas formulas gastadas que tantas veces caen de nuestros labios en un vano ejercicio de autoconvicción, como si con ello nos acercáramos un poco más al crisol de nuestros anhelos. Los lugares que parecen meter la pata, dejando caer el nombre del que no los visita esta vez, los reflejos impresos en cada espejo de la casa con tufillo a ilusión de feria, los huecos con humedades, las camas a medio usar, los propósitos de enmienda seguidos de interminables listas de lo que nunca se va a llevar a cabo, ese cuadro que nunca me gustó.
Lo peor del amor es cuando no está, cuando los románticos de novela rosa dicen que juega al escondite con las esquinas de nuestra soledad, en una metafórica forma de enmascarar el desespero ante lo que no se fuerza, lo que simplemente falta y punto. Todas esas parejas que se forman, que vuelven, que se encuentran a nuestro alrededor en el imaginario de amigos sin tacto que se empeñan en darle uso a su poblado anecdotario, refrescandonos el efecto relajante de la tonalidad rosa en nuestra gris visión de las cosas.
Todas esas sábanas revueltas con mil cuerpos diferentes en compañía de un rostro dibujado en el anverso de nuestros parpados cerrados. El nuevo precedente a no respetar ante el tribunal del desamor, los adioses murmurados, los nuevos vicios adoptados, los consejos, rezados y olvidados. El clavo equivocado que no saca ningún clavo, el "ojala" no incluido en la letra de ninguna canción, la lucha con manos atadas a la espalda, los ojos que no ven más que ayeres con tintes sepia. Las cartas sin remite, aquellas con encabezamiento y fondo en blanco, las que no llegan, las que se escriben en sueños, las cartas sin respuesta.
Lo complejo del amor, es ordenar lo que nos queda, el encajar los "ya te lo dije"con el estoicismo del condenado. Levantarte al día siguiente y buscarle un sentido a un mundo que no se preocupa de los que lo pisan, pero antes escarbar hondo en las ganas para dar el primer paso que te saque de la cama.
Lo más triste del amor, es cuando escapa, cuando no fue, cuando es leyenda, cuando se perdió, cuando nunca existió.
Lo peor del amor, es sin duda el cartel de "no hay billetes", que cuelga de algún que otro corazón en invierno perpetuo. Esa contrariedad que nunca nos sorprende, la que solamente se limita a confirmar nuestros pálpitos, la que no se combate, la que aplasta con silencio la ilusión temprana. Aquellas formulas gastadas que tantas veces caen de nuestros labios en un vano ejercicio de autoconvicción, como si con ello nos acercáramos un poco más al crisol de nuestros anhelos. Los lugares que parecen meter la pata, dejando caer el nombre del que no los visita esta vez, los reflejos impresos en cada espejo de la casa con tufillo a ilusión de feria, los huecos con humedades, las camas a medio usar, los propósitos de enmienda seguidos de interminables listas de lo que nunca se va a llevar a cabo, ese cuadro que nunca me gustó.
Lo peor del amor es cuando no está, cuando los románticos de novela rosa dicen que juega al escondite con las esquinas de nuestra soledad, en una metafórica forma de enmascarar el desespero ante lo que no se fuerza, lo que simplemente falta y punto. Todas esas parejas que se forman, que vuelven, que se encuentran a nuestro alrededor en el imaginario de amigos sin tacto que se empeñan en darle uso a su poblado anecdotario, refrescandonos el efecto relajante de la tonalidad rosa en nuestra gris visión de las cosas.
Todas esas sábanas revueltas con mil cuerpos diferentes en compañía de un rostro dibujado en el anverso de nuestros parpados cerrados. El nuevo precedente a no respetar ante el tribunal del desamor, los adioses murmurados, los nuevos vicios adoptados, los consejos, rezados y olvidados. El clavo equivocado que no saca ningún clavo, el "ojala" no incluido en la letra de ninguna canción, la lucha con manos atadas a la espalda, los ojos que no ven más que ayeres con tintes sepia. Las cartas sin remite, aquellas con encabezamiento y fondo en blanco, las que no llegan, las que se escriben en sueños, las cartas sin respuesta.
Lo complejo del amor, es ordenar lo que nos queda, el encajar los "ya te lo dije"con el estoicismo del condenado. Levantarte al día siguiente y buscarle un sentido a un mundo que no se preocupa de los que lo pisan, pero antes escarbar hondo en las ganas para dar el primer paso que te saque de la cama.
Lo más triste del amor, es cuando escapa, cuando no fue, cuando es leyenda, cuando se perdió, cuando nunca existió.
lunes, marzo 10, 2008
Palabras con filo
Hay palabras que a veces se ven desboradadas por el contenido que encierran. Ninguna de las letras que las recorren son conscientes de que reunidas y vertidas en los labios de determinadas personas, se convierten en punzantes esquirlas que traspasan la razón para alojarse en la capa más honda del corazón. Ese género de palabras no se escuchan, se sienten; cuando escritas se sublevan al confín del espacio en blanco, declarandose en rebeldía y extrayendo, del subconsciente de aquellos que las leen, la voz perdida en el rincón más intimo de nuestra alma, el susurro que las da vida en nuestros ojos, el calor que alumbra nuestra primera lágrima.
martes, enero 22, 2008
Reflexiones de otro
"La vida no sabe nada de nosotros y nosotros no sabemos nada de la vida; ni siquiera conocemos nuestros propios pensamientos. La mitad de las palabras que usamos no tienen nigún significado en absoluto y de la otra mitad, cada cual entiende cada palabra en función de su locura y su presunción. La fe es un mito y las convicciones cambian como la bruma en la costa; los pensamientos desaparecen; una vez pronunciadas las palabras mueren, y los recuerdos de ayer son tan problemáticos como la esperanza del mañana" Joseph Conrad
Quería empezar las entradas de este año con una reflexión de otro, de alguien al que la vida se le escapaba en cada aventura, y al que el saberse pisando la realidad le arrancaba un trozo de su alma. La vida que vivimos nos es ajena en numerosas ocasiones, es por ello que no debemos engañarnos en cuanto a lo que nos corresponde, y mucho menos en cuanto al lugar que ocupamos en el flujo de su corriente. Especular con los siguientes minutos o segundos es perderse de saborear lo único cierto y nuestra sutil existencia.
Quería empezar las entradas de este año con una reflexión de otro, de alguien al que la vida se le escapaba en cada aventura, y al que el saberse pisando la realidad le arrancaba un trozo de su alma. La vida que vivimos nos es ajena en numerosas ocasiones, es por ello que no debemos engañarnos en cuanto a lo que nos corresponde, y mucho menos en cuanto al lugar que ocupamos en el flujo de su corriente. Especular con los siguientes minutos o segundos es perderse de saborear lo único cierto y nuestra sutil existencia.
martes, noviembre 27, 2007
Nasciturus
Es sorprendente como nos hace mayores el recibir algunas noticias. El pasado miécoles una voz del pasado, alguien que fue casi todo durante un periodo dificil de mi vida, me llamó para decirme que en dos semanas iba a ser mamá y que tras casi nueve meses, a diario, se acordó de mi, y de cubrir esa cuenta con no sabía muy bien que. La llamada llegó en el menos indicado de los foros, pero fue tanto lo que reveló en mi, que rompiendo la realidad, me inventé un momento a solas para hablarle con palabras del ayer en la voz de mi hoy. "Nos hacemos mayores" me decía, a lo que yo replique "tan solo lo que nos rodea envejece", y es lo que sentía en ese instante, mi ilusión sigue intacta, mis ganas creciendo y los sueños continuan brotando cada noche, en cada vigilia, en cada minuto "muerto". Ella, durante unos minutos volvió a ser la "Alicia en el pais de nuestras maravillas" y yo el Peter Pan de la frase surrealísta que enreda la razón con utopías, que araña el corazón con nostalgias en formato de vinilo.
El ciclo cambia, y si no es por estos indicadores, a veces, mirando hacia adentro, seguiríamos sin darnos cuenta de que seguimos siendo niños en un cuerpo de adulto, o mejor dicho de semi adulto.
El ciclo cambia, y si no es por estos indicadores, a veces, mirando hacia adentro, seguiríamos sin darnos cuenta de que seguimos siendo niños en un cuerpo de adulto, o mejor dicho de semi adulto.
domingo, noviembre 04, 2007
Impostura

Siento que ya no me pertenece ni el aire que respiro. Presa de unos miedos que no reconozco como propios, de los que no hallo origen ni causa, que olvidé en el olvido, pero que atenazan mi alma como garra de frio marmol, impidiendome sonreir ante lo que más adoro. Dudo de los responsables, no me hacen falta, no cuando la culpa no zanja ninguna disputa, ni equilibra ninguna balanza, ni sacia ninguna sed de revancha o venganza. Asumo yo toda la carga, por confiar en el personaje que algún dia perdido creé, por jugar a Geppeto con mi vida y plagar de pinoccios mi biografía y los rostros que la pueblan, por evitar los espejos, apostar por imposibles, querer torcer, por sistema, los ya de por si torcidos renglones de mi camino, por ser victima y verdugo tardio de mi propia impostura.
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