Contemplo desde mi ventana a escasos metros de la tierra y el cielo, como languidece el día, como se recoge entre brumas con su todo por hacer, con sus puntos suspensivos que resolver, con sus mil batallas por ganar y alguna derrota que encajar. La nostalgia me emborracha y me susurran al oído esas voces que siento en el letargo, que adoro como ayer, y duelen como siempre. Sonrio recordando lo que no llegó a suceder, lo que se escurrió entre nuestros dedos a falta de averiguar si todo hubiera sido igual de haberlos entrelazado. Y sigo sonriendo porque , aún hoy, apuesto mis ganas contra los minutos que de vida me quedan, y formulo mis cábalas complejas donde todo lo que no cuadra cae en el saco de lo probablemente improbable. No puedo parar de sonreir cuando descuelgo sus postales oníricas desde mi exilio, cuando reviso los boletos que aquí me trajeron, dos pasos antes de toparme con sus huellas.
Siento que es bonito, desde el silencio, desde el hasta luego, desde el sin ti, pero tan cerca.
viernes, octubre 26, 2007
martes, octubre 09, 2007
40 cm2

Y recorro con la mirada las líneas que surcan sus rincones, mesetas y valles. Busco los motivos de cada corte, de cada surco, de cada giro dibujado. Y en la búsqueda me detengo en esos momentos que anidan en sus sombras, los cuerpos que ha interpretado cuando la vista ya no alcanzaba a ver, el sudor compartido que sacia un segundo y envenena una eternidad, la mezcla de matices surgidos de la pasión desbocada, el fruto que se escapa de su presa, el tacto rebasado... Espacios y cruceros compartidos con las heridas inflingidas por puños cerrados de rabia, las uñas que se enterraban en la palma, arañando la amarga cáscara de la injusticia, levantando escamas carmesí repletas de impotencia, cortes en el alma retratados en cicatrices confusas que recuerdan el aprendizaje hasta el fin de los segundos. Placer y dolor, sacrificio y alivio, binomios contrapuestos en la huella silenciosa que nos acompaña, que dibuja anhelos en las nubes, que persigue estrellas fugaces en el firmamento, que eligen la morada de tus sueños.
La vida, los años, las penas y alegrías, el cumplimiento de la pena original, revisado en cada palpito que culmina en la cumbre de sus yemas cansadas Tu identidad, tu individualidad, tu testimonio, tu esencia, tu disculpa, tu plegaria, tu juramento, tu mentira enredada, tu primer contacto, tu recuerdo…Reunidos en escasamente 40cm2
La vida, los años, las penas y alegrías, el cumplimiento de la pena original, revisado en cada palpito que culmina en la cumbre de sus yemas cansadas Tu identidad, tu individualidad, tu testimonio, tu esencia, tu disculpa, tu plegaria, tu juramento, tu mentira enredada, tu primer contacto, tu recuerdo…Reunidos en escasamente 40cm2
martes, septiembre 18, 2007
De épílogos que dan paso a los prologos sin escribir

No se para quieen escribo, tampoco muy bien de quien me despido, ignoro los motivos, pero siento que los pensamientos vertidos en estos renglones, hoy no encuentran destino ni origen en los extremos de sus letras. Sueño con que sea en un futuro mi todo quíen emplee como guia estos fragmentos de alma, para recorrer los intrincados senderos del corazón de aquel, que ahora y siempre vivirá por ella, será a través de ella.
El otro día, los portazos en mi corazón llenaban de ruido mis ganas, hoy se cierran sigilosamente los pestillos de las contraventanas que dan al sur, dejando las estancias pobladas de espectrales formas, que anteayer fueron mi lugar de recreo, mi rincón preferido para soñar.
Las ideas de este lado de mi espiritu ya migran a zonas más cálidas, cuando el otoño se adelanta con los primeros pétalos con forma de suspiro. La nostalgia va rubricando los contratos con las proveedoras de sueños, con mis musas de número oculto o identidad cambiada, no cerrando nada, pero si dejando las cuentas saldadas. Todo parece en orden, al menos sobre las sábanas que ahora cubren el caos.
Poco queda que decir, mucho por expresar, pero así son las despedidas, o en este caso los hastaluegos, todo se precipita en los últimos instantes, dejando ese sabor agridulce en los labios, esa promesa colgada en la mirada, ese vacio tan grande que no se llena con nada. Uno sigue, siempre, aunque hoy se cuelgue en la entrada un cartel que reza "Cerrado hasta otro momento, disculpen las molestias ocasionadas, las ausencias injustificadas, las faltas y agravios sin rostro que abofetear; las revelaciones y patadas a convencionalísmos; las infidelidades de pensamiento; palabra; obra o comisión. Gracias por su asistencia.(...)
viernes, septiembre 14, 2007
Respuesta a los silencios entre Platónicos
All this talk of getting old
It's getting me down my love
Like a cat in a bag, waiting to drown
This time I'm comin' down
And I hope you're thinking of me
As you lay down on your side
Now the drugs don't work
They just make you worse
But I know I'll see your face again
Now the drugs don't work
They just make you worse
But I know I'll see your face again
But I know I'm on a losing streak
´Cause I passed down my old street
And if you wanna show, then just let me know
And I'll sing in your ear again
Now the drugs don't work
They just make you worse
But I know I'll see your face again
'Cause baby, ooh, if heaven calls, I'm coming, too
Just like you said,
you leave my life, I'm better off dead
All this talk of getting old
It's getting me down my love
Like a cat in a bag, waiting to drown
This time I'm comin' down
Now the drugs don't work
They just make you worse
But I know I'll see your face again
'Cause baby, ooh, if heaven calls, I'm coming, too
Just like you said, you leave my life,
I'm better off dead
But if you wanna show, just let me know
And I'll sing in your ear again
I'm never going down, I'm never coming down No more, no more, no more, no more, no more I'm never coming down, I'm never going down No more, no more, no more, no more, no more
It's getting me down my love
Like a cat in a bag, waiting to drown
This time I'm comin' down
And I hope you're thinking of me
As you lay down on your side
Now the drugs don't work
They just make you worse
But I know I'll see your face again
Now the drugs don't work
They just make you worse
But I know I'll see your face again
But I know I'm on a losing streak
´Cause I passed down my old street
And if you wanna show, then just let me know
And I'll sing in your ear again
Now the drugs don't work
They just make you worse
But I know I'll see your face again
'Cause baby, ooh, if heaven calls, I'm coming, too
Just like you said,
you leave my life, I'm better off dead
All this talk of getting old
It's getting me down my love
Like a cat in a bag, waiting to drown
This time I'm comin' down
Now the drugs don't work
They just make you worse
But I know I'll see your face again
'Cause baby, ooh, if heaven calls, I'm coming, too
Just like you said, you leave my life,
I'm better off dead
But if you wanna show, just let me know
And I'll sing in your ear again
I'm never going down, I'm never coming down No more, no more, no more, no more, no more I'm never coming down, I'm never going down No more, no more, no more, no more, no more
miércoles, septiembre 12, 2007
Reformas
Hoy preveía una entrada como las que usualmente pueblan estas cartas desde el exilio, mostrando en semi privado las vergüenzas bajo la falda del corazón, purgando las heridas del día a día, volcando en el púlpito de la red los pecados carnales, las dudosas virtudes veniales, la colección de días en blanco de mi almanaque.Lo que ocurre, es que hoy el rasgón es más ancho de lo normal, el veneno del alma vicia la tradición y el cansancio saca a paseo de los adentros a aquel que soy pero no vende tanto; aquel burlón que suena a todo menos bonito; al Caín que le da de que hablar a Abel; al cabrón en el que no se confía ni poco ni nada; al golfo de las mil lenguas lisonjeras que entre desplante y requiebro te siembra la duda, te come la boca o te endosa la cuenta. En definitiva al chulo que a semejanza del diablo, cuando se aburre mata moscas con el rabo.
jueves, julio 19, 2007
Nevó en Buenos Aires
Nevó en Buenos aires, los milagros existen a pesar de lo que digan los gurús que hacen negocio con el estado de salud de nuestra tierra. La Recoleta se vistió de blanco, quizá por compromisos adquiridos mucho antes de los que hoy hacen memoria buscando un referente. La Plaza de Mayo esta vez escogió el luto oriental para llorar la verguenza eterna que acarrea derramar la sangre de inocentes. Corrientes, por un instante, tapizó con trampa los millones de pasos de propios, extraños y encontrados.
La emoción de los niños anuló el frío y acaparó ese calor que al otro lado del mundo se reserva para los meses de julio y agosto. Sus manitas con las palmas rojas y al borde de la congelación no dejaron de amasar recados para los amigos, vendettas para los profesores y guiños para las conquistas futuras.
Nevó cerca de la Tierra de Fuego, y fue en uno de esos días tontos en los que parece que no va a pasar nada distinto del anterior, y del anterior. La vida te da sorpresas y a veces son tan sencillas que derrumban con su simple lógica el complejo castillo de naipes en el que nos encerramos con el pasar de los años, siguiendo una torpe tradición bastante común entre los mortales.
La emoción de los niños anuló el frío y acaparó ese calor que al otro lado del mundo se reserva para los meses de julio y agosto. Sus manitas con las palmas rojas y al borde de la congelación no dejaron de amasar recados para los amigos, vendettas para los profesores y guiños para las conquistas futuras.
Nevó cerca de la Tierra de Fuego, y fue en uno de esos días tontos en los que parece que no va a pasar nada distinto del anterior, y del anterior. La vida te da sorpresas y a veces son tan sencillas que derrumban con su simple lógica el complejo castillo de naipes en el que nos encerramos con el pasar de los años, siguiendo una torpe tradición bastante común entre los mortales.
viernes, junio 29, 2007
Encuentros
Era media tarde, corría una leve brisa que se llevaba a ratos mi pensamiento hacia algún lugar remoto más allá del azul horizonte que se proyectaba sobre la Plaza de la Candelaria. Santa Cruz presentaba su más típica estampa, una ciudad descongestionada pero lo suficientemente concurrida como para darle ese aspecto de urbe importante. La gente, como si quisieran cumplir con su leyenda, se limitaba a pasear, sin rumbo fijo, disfrutando del momento, confiándose a los pasos que conocen el camino. La prisa es un concepto, y el presente se escribe despacio en la isla, al menos a esa hora.
Me acompañaba un conocido, y la conversación se movía peligrosamente entre la densidad y el plomo, desafortunadamente, ninguno de los dos conseguíamos remontar la situación, y casi era cumplimentar torpemente el trámite hasta nuestro destino lo que nos obligaba a rellenar los huecos con cuestiones profesionales inconexas y un enorme tropel de formulas hechas. Así, entre frase y frase, llevado por el piloto automático que rige ese tipo de situaciones, me abandoné a toda clase de reflexiones. Cualquier pensamiento resultaba interesante, casi como cuando tocaba prepara un examen y de repente hasta a lo más absurdo que pudiera suceder a tu alrededor le encontrabas la gracia suficiente como para robarle al estudio un instante que se convertía en horas.
Buceando en ese limbo de ideas apareció ella, su aroma secreto invadió la escena, mezcla del exotismo de las tierras del sur y el misterio de un destino que en otra vida me vio nacer a la orilla de su río. Instintivamente, busqué su rostro tras las ondas que dibujaban su melena, pero refrené el impulso para entretenerme en el laberinto de su cabello, color de la noche con reflejos de todos mis otoños. Después su figura, pequeña, como gran esencia, ágil, inquieta como la eterna niña que siempre he soñado conocer, pasaba a confirmar lo que por una parte quebraba la muralla que protege mi vida.
Su tránsito, durante un fugaz pero intenso segundo, se resume distraído, en una suerte de accidente y oportunidad. Nunca pensé tan rápido, nunca sentí tan despacio. Era ella, en otro escenario jamás pensado, en mi exilio, en mi montaña mágica.
Locura y realidad se confundieron, el tiempo y las circunstancias se derretían como los relojes que hace años dibujaba con su biro. Olvidé el lenguaje, condené a la lengua a un destierro sin caducidad; el anhelo, hasta la angustia, por el reflejo de su mirada, por el todo encerrado en su sonrisa…Mil momentos condensados en un segundo, no era ella, y la herida volvía a suturarse con los remiendos del recuerdo. La tarde seguía apacible, y aún quedaban diez minutos hasta el parking.
Me acompañaba un conocido, y la conversación se movía peligrosamente entre la densidad y el plomo, desafortunadamente, ninguno de los dos conseguíamos remontar la situación, y casi era cumplimentar torpemente el trámite hasta nuestro destino lo que nos obligaba a rellenar los huecos con cuestiones profesionales inconexas y un enorme tropel de formulas hechas. Así, entre frase y frase, llevado por el piloto automático que rige ese tipo de situaciones, me abandoné a toda clase de reflexiones. Cualquier pensamiento resultaba interesante, casi como cuando tocaba prepara un examen y de repente hasta a lo más absurdo que pudiera suceder a tu alrededor le encontrabas la gracia suficiente como para robarle al estudio un instante que se convertía en horas.
Buceando en ese limbo de ideas apareció ella, su aroma secreto invadió la escena, mezcla del exotismo de las tierras del sur y el misterio de un destino que en otra vida me vio nacer a la orilla de su río. Instintivamente, busqué su rostro tras las ondas que dibujaban su melena, pero refrené el impulso para entretenerme en el laberinto de su cabello, color de la noche con reflejos de todos mis otoños. Después su figura, pequeña, como gran esencia, ágil, inquieta como la eterna niña que siempre he soñado conocer, pasaba a confirmar lo que por una parte quebraba la muralla que protege mi vida.
Su tránsito, durante un fugaz pero intenso segundo, se resume distraído, en una suerte de accidente y oportunidad. Nunca pensé tan rápido, nunca sentí tan despacio. Era ella, en otro escenario jamás pensado, en mi exilio, en mi montaña mágica.
Locura y realidad se confundieron, el tiempo y las circunstancias se derretían como los relojes que hace años dibujaba con su biro. Olvidé el lenguaje, condené a la lengua a un destierro sin caducidad; el anhelo, hasta la angustia, por el reflejo de su mirada, por el todo encerrado en su sonrisa…Mil momentos condensados en un segundo, no era ella, y la herida volvía a suturarse con los remiendos del recuerdo. La tarde seguía apacible, y aún quedaban diez minutos hasta el parking.
martes, mayo 29, 2007
Un instante
Las olas seguían rompiendo, mientras la brisa cargada de salitre terminaba de embotar todos mis sentidos, dejando mi consciencia a la libre merced de las brujas del mar. La tarde se pintaba con los colores de la nostalgia y las vidas que siempre soñé se retrataban fugaces en la espuma que acariciaba la negra costa. El silencio era ruido y el ruido se amortiguaba en el infinito como una lejana cadencia de susurros del ayer. No había tristeza en los suspiros, tampoco cabía, acaparaba toda la escena un surrealista desfile de imágenes proyectadas en esos ojos que todo lo registran “con sombras y a mano”. Una enorme sensación de levedad comenzó a recorrer suavemente mi espalda, traspasando el resto de mi cuerpo hasta acostarse en la planta de mis fatigados pasos, dotándome de la libertad que siempre se encierra tras la prisión de la soledad compartida.
Seguía sin aparecer la tristeza y el día, harto de sujetarse en lo alto del firmamento comenzó a elegir el traje de su despedida, sin percatarse de que entre manto y manto teñía la cúpula que comparte con la noche. La marea decidió recogerse y desnudar el escote de los acantilados, dejando sutil entrever la promesa, que mucho más allá esconde, ofreciendo su misterio para aquel que en esta vida o en otra decida vivir al otro lado.
El sol, finalmente, se despidió con un rojo guiño, la noche me besó la nuca y nadie comenzó a estar presente. A esa hora todo seguía bien, la libertad campando a sus anchas, la soledad brindándome lo mejor de su compañía, la tristeza no presente y yo en ninguna parte, pendiente de que mi sin sentido cupiese en algún recipiente, para después destilarlo y beber de su esencia cada día en los que la vida me sobrepase con elementos objetivos, disfrazados de realidad.
Seguía sin aparecer la tristeza y el día, harto de sujetarse en lo alto del firmamento comenzó a elegir el traje de su despedida, sin percatarse de que entre manto y manto teñía la cúpula que comparte con la noche. La marea decidió recogerse y desnudar el escote de los acantilados, dejando sutil entrever la promesa, que mucho más allá esconde, ofreciendo su misterio para aquel que en esta vida o en otra decida vivir al otro lado.
El sol, finalmente, se despidió con un rojo guiño, la noche me besó la nuca y nadie comenzó a estar presente. A esa hora todo seguía bien, la libertad campando a sus anchas, la soledad brindándome lo mejor de su compañía, la tristeza no presente y yo en ninguna parte, pendiente de que mi sin sentido cupiese en algún recipiente, para después destilarlo y beber de su esencia cada día en los que la vida me sobrepase con elementos objetivos, disfrazados de realidad.
sábado, marzo 10, 2007
Escritura automática
Y simplemente desplazo mis dedos por las teclas, dejando que sea su tacto, su disposición, su sonido diferente, en función de la distancia que las separa, lo que conforme la siguiente palabra que dejar caer en este espacio en blanco.
Escribo con mi tesorito durmiendo a mi lado, y me apropio de su musa, pequeñita, pero pura como el diamante. Respiro su plácido aroma cargado de vida, carente de conflictos, limpio de prejuicios, y sueño despierto con los pasos que dará en su paraíso onírico, deseando aparecer en algún rincón, anhelando formar parte, también en su recién estrenada parcela secreta, de alguna de sus maravillosas alegrías. Esto ultimo, no tiene nada que ver con prepotencias, soberbias, y otros humos de mayores, es simplemente el reflejo, en gramática simple, de una necesidad, la cuál, es tan grande que contamina la poca razón y las muchas sin razones del que escribe.
A menudo temo que esta enorme parcialidad, que este jamas sin ti, condicione mis pasos y mis latidos, que mi destino sea fruto de un doble pensamiento siempre supeditado a ella, y que en definitiva, mi cobardía forzada ponga en riesgo la figura que esta gran artista en ciernes se merece, poniendo en riesgo la presencia de este humilde comparsa en el concierto de su vida, justo el aún incierto día de su estreno....
Escribo con mi tesorito durmiendo a mi lado, y me apropio de su musa, pequeñita, pero pura como el diamante. Respiro su plácido aroma cargado de vida, carente de conflictos, limpio de prejuicios, y sueño despierto con los pasos que dará en su paraíso onírico, deseando aparecer en algún rincón, anhelando formar parte, también en su recién estrenada parcela secreta, de alguna de sus maravillosas alegrías. Esto ultimo, no tiene nada que ver con prepotencias, soberbias, y otros humos de mayores, es simplemente el reflejo, en gramática simple, de una necesidad, la cuál, es tan grande que contamina la poca razón y las muchas sin razones del que escribe.
A menudo temo que esta enorme parcialidad, que este jamas sin ti, condicione mis pasos y mis latidos, que mi destino sea fruto de un doble pensamiento siempre supeditado a ella, y que en definitiva, mi cobardía forzada ponga en riesgo la figura que esta gran artista en ciernes se merece, poniendo en riesgo la presencia de este humilde comparsa en el concierto de su vida, justo el aún incierto día de su estreno....
lunes, febrero 19, 2007
Carnaval
Vivir una nueva experiencia siempre aporta conocimiento, normalmente sobre el campo, la actividad en si, los errores cometidos, los deja vu acumulados, la validez de la prueba....También sobre uno mismo. ¿Quién se reconoce en el espejo cada mañana? a veces eres solo el reflejo de alguien familiar, otras veces eres lo que más odias o temes, otras veces te ves incapaz de sostenerle la mirada a ese que te desnuda desde el otro lado, muchas veces, las más, simplemente es un yo distorsionado del que anida en alguna estructura cerebral y que nos permite seguir adelante, soportandonos, apostando por nosotros aun en el peor de los momentos.
Hoy es carnaval, un homenaje a Don Carnal, una burla abierta a Doña Cuaresma, un festín del dislate, una bula a la moral que atenaza lo más primario de nosotros. Damos rienda suelta a la busqueda de placer por que sí, arrasamos con lo que ayer respetabamos para poder escondernos otros 358 días tras la máscara de todos los días. La madrugada nos ampara, el peligro se alía con la suerte y se juegan tus minutos a los dados, mientras tú, entre jugada y jugada, dibujas tu sendero en la madrugada, atribuyendo al azar el fruto de tu búsqueda, condenando al olvido el resultado de la noche.
La máscara de hoy quizás le guiñe el ojo a ese reflejo, y este quizás le responda con una muda sonrisa.
Hoy es carnaval, un homenaje a Don Carnal, una burla abierta a Doña Cuaresma, un festín del dislate, una bula a la moral que atenaza lo más primario de nosotros. Damos rienda suelta a la busqueda de placer por que sí, arrasamos con lo que ayer respetabamos para poder escondernos otros 358 días tras la máscara de todos los días. La madrugada nos ampara, el peligro se alía con la suerte y se juegan tus minutos a los dados, mientras tú, entre jugada y jugada, dibujas tu sendero en la madrugada, atribuyendo al azar el fruto de tu búsqueda, condenando al olvido el resultado de la noche.
La máscara de hoy quizás le guiñe el ojo a ese reflejo, y este quizás le responda con una muda sonrisa.
lunes, septiembre 25, 2006
A veces te encuentras en las estrofas de todas las canciones mas tristes, cada palabra cantada retrata de forma mas certera tu estado, a la vez que algo en el centro más profundo de tu ser se hunde aumentando esa sensación de vacio que inunda tu mirada. No es solo nostalgia, es algo mas que no cabe en ningun concepto, lo cual jode, y mucho. Quizás sea la estandarización, es decir, el hecho de que tu alma quepa en algún recipiente etereo o sólido, o que alguién pueda leer donde ni siquiera tu llegas. O simplemente que ese espejo se forjó para los días donde ya no hay salida más que el alba, para buscar el reflejo de la derrota en medio de la batalla; para decirte, apelando a tu tristeza, que hoy, por lo menos, estas "tocado y jodido"
PD: "busco acaso un encuentro/que me ilumine el dia/y no hallo mas que puertas que niegan lo que esconden..."
PD: "busco acaso un encuentro/que me ilumine el dia/y no hallo mas que puertas que niegan lo que esconden..."
A veces
A veces te encuentras en las estrofas de todas las canciones mas tristes, cada palabra cantada retrata de forma mas certera tu estado, a la vez que algo en el centro más profundo de tu ser se hunde aumentando esa sensación de vacio que inunda tu mirada. No es solo nostalgia, es algo mas que no cabe en ningun concepto, lo cual jode, y mucho. Quizás sea la estandarización, es decir, el hecho de que tu alma quepa en algún recipiente etereo o sólido, o que alguién pueda leer donde ni siquiera tu llegas. O simplemente que ese espejo se forjó para los días donde ya no hay salida más que el alba, para buscar el reflejo de la derrota en medio de la batalla; para decirte, apelando a tu tristeza, que hoy, por lo menos, estas "tocado y jodido"
PD: "busco acaso un encuentro/que me ilumine el dia/y no hallo mas que puertas que niegan lo que esconden..."
PD: "busco acaso un encuentro/que me ilumine el dia/y no hallo mas que puertas que niegan lo que esconden..."
jueves, septiembre 07, 2006
Aves de paso
Desde aquel cuarto de basuras donde se me reveló la verdad del tesoro bajo la falda, por obra y gracia de aquel precioso proyecto de niña bien, orgullo y pecado del prototipo de españolitos de pro. Hasta aquella que me robó un beso o cien en una noche de verano donde perdí lo poco de honesto que preservaba mi ya abusada adolescencia, ebrio de sueños, de vino de pitarra y mentiras cargadas con la pólvora del que está dispuesto a largarlas y recibirlas.
Pasando por la vecina de un barrio rico de la América más opulenta, con pupilas oscurecidas por el morbo y la lascivia, germen de una sociedad hipócritamente casquivana; por la quinceañera de colegio de monjas y credo diario que me enseñó a besar, que me invitó a acariciar y perderme entre las páginas de piel y humedad en las que se escribe la peor y más maravillosa de las artes que hoy me envenenan el alma; por la más loca de las amantes que arrancó pétalos carmesí de mis labios y 7 adioses con su correspondiente “hola”.
A aquella que escandalizaba con su presencia, y que me eligió como partener un cuarto de noche, enseñándome entre las paredes de un lavabo que los más memorables capítulos de la vida se escriben con tinta distinta a la convencional. A mis amigas reconvertidas de las que hoy seguro que soy el único de los cuatro que conserva un más que buen recuerdo. A la que serví de huida de corto recorrido, a las que me pusieron por manto y sayo un engaño cómplice y que sellaron nuestro carnaval particular con un torpe “nos llamamos”. A la Mujer que con la sola ayuda de nuestros cuerpos me ayudó a escribir y representar mi noche “X”, con un Madrid prestándonos como escenarios improvisados los callejones de Chueca, un par de corazones en deshielo en el rol de secundarios y una mañana devolviéndonos abruptamente hacia el desenlace. A la reina de las fiestas que tiñó su falda entre eras recién segadas, la madrugada de su elección…
A las que no pertenezco y siguen en mi; a las que recuerdo pero se salen de los márgenes de lo confesable; a todas las páginas de una vida que aún sigue escribiéndose “A las flores de un día que no duraban,/que no dolían,/que te besaban,/que se perdían./Damas de noche/que en asiento de atrás de un coche/no preguntaban/si las querías./Aves de paso,/como pañuelos cura-fracasos”
Pasando por la vecina de un barrio rico de la América más opulenta, con pupilas oscurecidas por el morbo y la lascivia, germen de una sociedad hipócritamente casquivana; por la quinceañera de colegio de monjas y credo diario que me enseñó a besar, que me invitó a acariciar y perderme entre las páginas de piel y humedad en las que se escribe la peor y más maravillosa de las artes que hoy me envenenan el alma; por la más loca de las amantes que arrancó pétalos carmesí de mis labios y 7 adioses con su correspondiente “hola”.
A aquella que escandalizaba con su presencia, y que me eligió como partener un cuarto de noche, enseñándome entre las paredes de un lavabo que los más memorables capítulos de la vida se escriben con tinta distinta a la convencional. A mis amigas reconvertidas de las que hoy seguro que soy el único de los cuatro que conserva un más que buen recuerdo. A la que serví de huida de corto recorrido, a las que me pusieron por manto y sayo un engaño cómplice y que sellaron nuestro carnaval particular con un torpe “nos llamamos”. A la Mujer que con la sola ayuda de nuestros cuerpos me ayudó a escribir y representar mi noche “X”, con un Madrid prestándonos como escenarios improvisados los callejones de Chueca, un par de corazones en deshielo en el rol de secundarios y una mañana devolviéndonos abruptamente hacia el desenlace. A la reina de las fiestas que tiñó su falda entre eras recién segadas, la madrugada de su elección…
A las que no pertenezco y siguen en mi; a las que recuerdo pero se salen de los márgenes de lo confesable; a todas las páginas de una vida que aún sigue escribiéndose “A las flores de un día que no duraban,/que no dolían,/que te besaban,/que se perdían./Damas de noche/que en asiento de atrás de un coche/no preguntaban/si las querías./Aves de paso,/como pañuelos cura-fracasos”
jueves, agosto 03, 2006
Desiderata
"Trabaja como si no necesitaras el dinero, ama como si nunca te hubieran herido, y baila como si nadie te estuviera mirando"
Bono, Cantante de U2
Bono, Cantante de U2
domingo, julio 16, 2006
la tarde del domingo de los amantes
"I, I will be king
And you, you will be queen
Though nothing will drive them away
We can beat them, just for one day
We can be Heroes, just for one day
And you, you can be mean
And I, I'll drink all the time
'Cause we're lovers, and that is a fact
Yes we're lovers, and that is that
Though nothing, will keep us together
We could steal time, just for one day
We can be Heroes, for ever and ever
What d'you say?
I, I wish you could swim
Like the dolphins, like dolphins can swim
Though nothing, nothing will keep us together
We can beat them, for ever and ever
Oh we can be Heroes, just for one day
I, I will be king
And you, you will be queen
Though nothing will drive them away
We can be Heroes, just for one day
We can be us, just for one day
I, I can remember (I remember)
Standing, by the wall (by the wall)
And the guns, shot above our heads (over our heads)
And we kissed, as though nothing could fall (nothing could fall)
And the shame, was on the other side
Oh we can beat them, for ever and ever
Then we could be Heroes, just for one day
We can be Heroes
We can be Heroes
We can be Heroes
Just for one day
We can be Heroes
We're nothing, and nothing will help us
Maybe we're lying, then you better not stay
But we could be safer, just for one day
Oh-oh-oh-ohh, oh-oh-oh-ohh, just for one day"
David Bowie "Heroes"
Y su nombre se esconde tras el velo de la "reina", y la realidad a veces da un respiro para que entre las rendijas del sueño se encuentren los amantes, prisioneros de los imposibles, para ser, solo para ellos Heroes por un día.
jueves, julio 13, 2006
De opciones
Siempre hay un mínimo de dos opciones abiertas, es una especie de ley inmutable, que garantiza de forma implícita la supervivencia de las relaciones humanas. Por un lado nos encontramos con la que mal se identifica con el "carácter". Se caracteriza por ser la confrontación directa; el ataque previo a cualquier planteamiento sea este a favor o en contra; la definición de la postura a través del hecho más preclaro; la cobardía de parapetarse tras lo evidente o acogerse al inmovilísmo; el apucheramiento de la opinión divergente y la pobreza de argumentos. Se manifiesta a través del "no" por sistema y decreto, por la palabra siempre más alta y la total ausencia de emoción o por contra exceso de vehemencia.
En la otra orilla esta la "otra opción", dificilmente contemplada, y a menudo ninguneada o declarada, dentro del concurso de las relaciones humanas, como desierta aunque grite y aporree tras su prisión de silencio. Es la que se caracteriza por el uso de la razón; por esgrimir el argumento menos populísta; por hacer uso de la sana costumbre de la duda, al menos en su vertiente de "beneficio"; poco gratificante; pretende exponer sin someter ni someterse; une y anida en el seno del respeto. Se manifiesta a través del diálogo; siempre la precede la cuenta hacia atrás (3, 100, 1000...); es el perfecto exponente de lo que nos diferencia de otras muchas especies y se reconoce porque el paso del tiempo la eleva al altar de los valientes...
Es una lástima que una vez más sea la perspectiva histórica la que nos muestre lo grande que puede llegar a ser el género humano y es aún más triste que sea el presente el que siga sirviendo de pasto para esa máxima.
En la otra orilla esta la "otra opción", dificilmente contemplada, y a menudo ninguneada o declarada, dentro del concurso de las relaciones humanas, como desierta aunque grite y aporree tras su prisión de silencio. Es la que se caracteriza por el uso de la razón; por esgrimir el argumento menos populísta; por hacer uso de la sana costumbre de la duda, al menos en su vertiente de "beneficio"; poco gratificante; pretende exponer sin someter ni someterse; une y anida en el seno del respeto. Se manifiesta a través del diálogo; siempre la precede la cuenta hacia atrás (3, 100, 1000...); es el perfecto exponente de lo que nos diferencia de otras muchas especies y se reconoce porque el paso del tiempo la eleva al altar de los valientes...
Es una lástima que una vez más sea la perspectiva histórica la que nos muestre lo grande que puede llegar a ser el género humano y es aún más triste que sea el presente el que siga sirviendo de pasto para esa máxima.
lunes, julio 03, 2006
Le contaría a la Maga.....
"¿Pero puede uno hacer proyectos? ¿Tanta confianza se tiene en la vida, en la marcha del corazón, en la persistencia del existir?. No se si estaré vivo el próximo verano. Quizá si, pero puede ocurrir que ya no sea el mismo, ¡La vida cambia tanto!.
Hay seres lo bastante ingenuos como para decir: "Yo ya estoy formado".
Nada esta formado, todo fluye hasta un estado distinto, y lo que seré yo mañana puede ser la contrafigura de mi ser de hoy. Me quedará el nombre, el cuerpo, los datos civiles, !Pero lo que cuenta es el alma!"
Carta de Julio Cortazar a Luis Galiardi, Buenos Aires, enero 1969
Hay seres lo bastante ingenuos como para decir: "Yo ya estoy formado".
Nada esta formado, todo fluye hasta un estado distinto, y lo que seré yo mañana puede ser la contrafigura de mi ser de hoy. Me quedará el nombre, el cuerpo, los datos civiles, !Pero lo que cuenta es el alma!"
Carta de Julio Cortazar a Luis Galiardi, Buenos Aires, enero 1969
lunes, junio 12, 2006
Punto de quiebra
Se sentó en el borde de la cama, poco antes de que el despertador cumpliera con su cotidiana tarea a las 06:25am. Manipuló las manecillas y sin prestar mucha atención lo dejó encima de su mesilla de noche. Un largo suspiro rompió el silencio en la habitación, y con pereza y de soslayo se volvió a contemplar lo poco que asomaba de su marido envuelto en sabanas. Volvió a sorprenderse con un suspiro y antes de poder saborear su agridulce gusto la realidad comenzó a golpear los goznes de su conciencia: la niña, el informe de transacciones con aquel proveedor inglés, mañana es día de cobro, Jaime estará aún confuso con su despido, 40.000$ por menos de cinco dias de trabajo, presentación en francés y mi nivel no pasa de elemental.....Silencio demasiado concurrido, frotarse la nariz y los ojos con fuerza siempre le sirvieron para ahuyentar a los fantasma cuando era niña, supone que ahora, servirá para acallar los ecos de un monstruoso hoy que se resiste a respetarla, aunque sea unos minutos. El resultado no vale, recordatorio: los aprendizajes muchas veces se quedan en el tiempo, como los remiendos a la grieta de una presa, como chicles para colgar cuadros. Un gruñido de su pareja le impide terminar la lista dentro del memorandum, e instintivamente contesta con suave chasquido de la lengua y una caricia que no acaba de encontrar su objetivo. lo cual le extraña aunque vagamente, esto es solo una señal más. Desde hace tiempo ya no consigue encontrar esa razón que todo cubría, la respuesta encerrada en un nombre, el palpito inerte. Hace unos meses asustada se enfrentaba con fiereza a este desencuentro con mil razones lógicas, históricamente refrendadas y sensatas, hoy una parte de su yo esgrime replicas y contrareplicas a cualquier elemento que se encuentre en el listado del "haber". Vuelve a suspirar y sin pensar comienza a mirarse los pies desnudos y mientras los estira recuerda la promesa que una vez les hizo de saborear todos y cada uno de los pasos del camino, perdió la cuenta hace ya más de quince años aunque se sonrie al recordarse en aquella playa del norte, donde aunque caían cántaros de lluvia, ella decidió desnudarse y presentarle al mar todos y cada uno de los rincones de su cuerpo. De regreso el mar, como amante satisfecho, había respetado sus huellas y ella quiso pensar que ahi quedarían para siempre... Las 7:20am, se quita el reloj y lo tira a los pies de la cama. Hoy el tráfico esta espcialmente complicado, además a eso de las 11 tiene reunión en la otra punta de la ciudad...La conciencia se agudiza y se clava como un alfiler, aunque ella siempre tuvo mucha resistencia al dolor, a los 8 años se cayó junto a su hermano de lo alto de un columpio, él se raspó las rodillas y la cara, ella se rompió un brazo y hasta que no atendieron a su hermano, le sonreía para calmarle. Cuando enterró a su madre nadie vio una lágrima en sus ojos, como siempre en su lugar, inquebrantable. No pasa una tarde sin que se desplome en su despacho, al final de la jornada, pidiendole perdón a una mujer a la que amaba profundamente y solo le dedicó reproches. Ya van cinco años.
De vuelta los pies, decide levantarlos suavemente del suelo y se concentra en sentir la nada bajo sus plantas, cierra los ojos y siente, más allá de los achaques, más allá de la vida que no sabe en que momento eligió y de la que tiene la certeza de que caducó, de los prejuicios, de los lastres, se reconoce sin ambajes que esta rota, que odia, que se olvidó de lo que significa amar, que el tiempo ha pasado y ella lo ha despilfarrado, que no sabe tanto como aparenta, que hay mucho que no quisiera haber aprendido. Que en 21 gramos caben muchas vidas y solo se le da voz a una.... 9:05am "Hoy no voy a trabajar, perdoname..."
De vuelta los pies, decide levantarlos suavemente del suelo y se concentra en sentir la nada bajo sus plantas, cierra los ojos y siente, más allá de los achaques, más allá de la vida que no sabe en que momento eligió y de la que tiene la certeza de que caducó, de los prejuicios, de los lastres, se reconoce sin ambajes que esta rota, que odia, que se olvidó de lo que significa amar, que el tiempo ha pasado y ella lo ha despilfarrado, que no sabe tanto como aparenta, que hay mucho que no quisiera haber aprendido. Que en 21 gramos caben muchas vidas y solo se le da voz a una.... 9:05am "Hoy no voy a trabajar, perdoname..."
jueves, junio 01, 2006
A esperar que suba la marea...
Sabina un dia escribió:
"Puedo ponerme cursi y decir
que tus labios me saben igual
que los labios que beso en mis sueños,
puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo,
tu todo, tu esclavo, tu fiebre tu dueño
y si quieres también puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien, tu pan y tu vino,
tu pecado tu Dios tu asesino,
o tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea.
Puedo ponerme humilde y decir que no soy el mejor
que me falta valor para atarte a mi cama,
puedo ponerme digno y decir toma mi dirección
cuando te hartes de amores baratos, de un rato me llamas
y si quieres también puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adiós y tu ven, tu manta y tu frío,
tu resaca, tu lunes, tu hastío,
o tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea.
O tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda, en mitad de la calle y desnuda.
O tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea a esperar..."
Y un estadio ha 500 km. de donde nacieron esas palabras se quedó en silencio, mientras mas de mil almas incluían esa plegaria del amante no correspondido en la banda sonora de sus vidas.
"Puedo ponerme cursi y decir
que tus labios me saben igual
que los labios que beso en mis sueños,
puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo,
tu todo, tu esclavo, tu fiebre tu dueño
y si quieres también puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien, tu pan y tu vino,
tu pecado tu Dios tu asesino,
o tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea.
Puedo ponerme humilde y decir que no soy el mejor
que me falta valor para atarte a mi cama,
puedo ponerme digno y decir toma mi dirección
cuando te hartes de amores baratos, de un rato me llamas
y si quieres también puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adiós y tu ven, tu manta y tu frío,
tu resaca, tu lunes, tu hastío,
o tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea.
O tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda, en mitad de la calle y desnuda.
O tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea a esperar..."
Y un estadio ha 500 km. de donde nacieron esas palabras se quedó en silencio, mientras mas de mil almas incluían esa plegaria del amante no correspondido en la banda sonora de sus vidas.
martes, mayo 30, 2006
Imposibles
Y repaso mis asuencias, y tropiezo con los encuentros y las citas que nunca llegué a concertar, y el vacio que me queda supera con creces el silencio que me rodea. De improviso digo un nombre y a la mente llega un rostro, un aroma que robé o mejor sería decir que tomé prestado hasta hoy. Sonrio con el eco de su risa y me estremezco con la patente fragilidad de aquellos momentos donde el mundo se desordenaba hasta convertirse en un asunto entre tu y yo. Y recuerdo las dulces palabras portadoras de biografías inconclusas, las mentiras piadosas con pecados carnales en los bolsillos, los horizontes de otras latitudes, el calor sin caricia, los besos volados....
Entonces busco la etiqueta que me ayude a clasificar el caos y solo me quedan las de "imposibles", busco un rincón donde la pegatina oculte lo mínimo y la coloco en la punta de una vieja estrella, después te recojo con mimo y encuentro tu espacio ideal bajo un milímetro de mi piel.
Entonces busco la etiqueta que me ayude a clasificar el caos y solo me quedan las de "imposibles", busco un rincón donde la pegatina oculte lo mínimo y la coloco en la punta de una vieja estrella, después te recojo con mimo y encuentro tu espacio ideal bajo un milímetro de mi piel.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)